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Hoy en día, el manejo del dinero es una actividad de gran importancia en todos los ámbitos, tanto en lo personal como en lo profesional.

Si bien algunos afirman que el dinero no trae la felicidad, la ausencia del mismo tampoco lo hace, pero sí pueden problemas que conviertan la vida de cualquiera en un verdadero calvario.

La verdadera importancia en el manejo del dinero es que prácticamente todo depende de él, lo que evidencia la necesidad de tenerlo bajo control. Son muchos los casos de personas o empresas que pasan por situaciones financieras graves, producidas más por un total descuido en el manejo del dinero que en su ausencia.

Es decir, pueden percibir más del dinero que necesitan para llevar una vida tranquila, pero siempre andan cortos, haciendo malabares y tratando de ganar más dinero el cual, dado el nulo control financiero que se tiene, solucionará el problema de manera temporal.

El dinero y la tranquilidad.

Contar con dinero para cubrir nuestras necesidades, ahorrar y poder realizar nuestros objetivos, es una de las metas que todos buscamos. Sin embargo, el dinero es tan voluble que tenemos que vigilarlo de continuo. Aquí es donde comienza el primer y mayor error de las personas: no les gusta llevar las finanzas. ¿Y sabes cuál es lo primero que debe hacer una persona para controlar el dinero? ¡Llevar el control de sus finanzas!

Si no le dedicas un mínimo tiempo para aprender cómo controlar tu flujo de dinero, no existe dinero en el mundo que te pueda dar tranquilidad. Teniendo esto en mente, te voy a compartir algunos tips sobre cómo hacer para lograr que tu dinero no desaparezca de tus manos, y verás que eres tú quien decide cuánto tiempo te puede alcanzar lo que ingresa en tus bolsillos. ¿Listo?

10 Consejos sobre el manejo del dinero.

“Primera regla: nunca pierdas dinero. Segunda regla: nunca olvides la primera”, Warren Buffer.

Esta frase de uno de los hombres más ricos del mundo, es perfecta para dibujar uno de los principios básicos para manejar dinero: no lo pierdas. Esto, viniendo de un hombre que posee una fortuna de más de 86 mil millones de dólares es prácticamente una ley. Un ejemplo de lo comprometido que permanece Buffer a la máxima de arriba, es que aún vive en la misma casa de tres habitaciones que compró hace cincuenta años. Además, maneja su propio automóvil y viste con modestia.

Esta acotación viene al caso para ilustrar el hecho de que muchos de los que sienten que nada les alcanza pueden a llegar a gastar más que este multimillonario, algo por completo irracional y que explica la crítica situación por la que pueden estar pasando, y que ellos mismos buscaron.

Ahora sí, comencemos con los tips.


1.- Créate un presupuesto.

Este es uno de los mejores consejos que se pueden dar. El presupuesto te dirá en qué necesitas invertir durante un tiempo dado, en este caso, durante el mes siguiente a la llegada de los ingresos, y dejará en evidencia los gastos innecesarios.

Comienza con un presupuesto algo ajustado el cual podrás expandir si ves que tus ingresos han cubierto todas las necesidades básicas. Este será tu mapa y no debes salirte de sus límites. Nota: es esencial que en este presupuesto esté especificado el apartar el 10% del ingreso. Este dinero sólo tendrá dos usos: para invertir o como ahorro de emergencia.

2.- Separa tus gastos personales de los de tu negocio.

Una regla de oro, sobre todo para quienes están construyendo una marca. El mantener combinados el dinero de tu negocio y el personal puede darte una falsa sensación de riqueza, además que te impide ver cuál es el ingreso real en la parte empresarial. Es necesario que tengas dos cuentas: la de tu trabajo y la personal. Además, es importante que así como tienes un presupuesto en lo personal también lo elabores en lo profesional. Te evitará dolores de cabeza.

3.- Aprende a tener pies de plomo con la financiación.

Si estás comenzando una marca, o si quieres algo para ti que sobrepase tus ingresos, es posible que busques financiación. Esto en realidad no es tan buena idea a menos que ya tengas experiencia y voluntad en el manejo de tus fondos. Si no has solucionado los dos puntos anteriores, la solicitud de un crédito puede volverse una verdadera pesadilla. Pero si consideras que tienes todo bajo control, entonces selecciona el que te ofrece las mejores condiciones y el más bajo interés. Y, por favor, paga el préstamo lo más pronto que puedas. Así no estarás desviando al banco el monto de los intereses que tú necesitas para ti o tu proyecto.

4.- No confíes en las tarjetas de crédito.

Una tarjeta de crédito es una buena idea como recurso de emergencia, pero no como primera opción al momento de comprar algo. La razón es sencilla: estarás dejando que los intereses de la tarjeta de crédito disminuyan tu capital. Cuando pagas en efectivo o con débito estarás pagando con dinero que sí dispones, evitando que te sobregires y acabes ahogando en deudas innecesarias.

5.- Aprende a invertir.

Existen algunas maneras de hacer que tu dinero gane dinero sin que estés sobre él, y ese uno de los objetivos del 10% acumulado del que hemos hablado antes. Investiga cuáles son estas herramientas en el país donde vives, como fondos de inversión o acciones, y analiza bien sus beneficios. Quizás no sea una fuente considerable de fondos al principio, pero poco a poco llegará a brindarte la tranquilidad que tanto necesitas. Recuerda algo: quienes aprenden el manejo de dinero como una carrera de fondo y no de velocidad, son los que al final logran recoger el fruto de su esfuerzo.

6.- Elabora un presupuesto promedio.

Esto se aplica principalmente a los trabajadores autónomos cuyos ingresos pueden variar a lo largo del año. Promedia tus ingresos en el año e identifica los meses de mayor y menor entrada. Esto te permitirá ahorrar el excedente de los meses prósperos para que compense a los meses menos productivos. Verás que es posible pasar el año sin preocupaciones financieras si te ciñes a estos parámetros.

7.- Ahorra. Esto es, no gastes en cosas innecesarias.

Digamos que calculaste el presupuesto para comprar una computadora (si, para eso sirven los presupuestos), meta que alcanzarás en “X” meses. Una vez llegado el momento, es recomendable buscar el mejor precio y no comprar la primera que veamos o la que más botones tenga. Aquí se aplica el sentido común: adquirir lo que en verdad sea necesario. Internet es una excelente herramienta para esto, ya que te permite conocer muchas ofertas sin moverte de casa. Y si logras hacer coincidir la compra de lo que requieres con fechas de descuento, estarás haciendo una jugada magistral.

8.- Atento con los pequeños gastos.

Esos son, por ejemplo, un refresco, el pago del taxi, alguna chuchería. Si no controlas estos gastos que por ser pequeños parecen invisibles, puedes agujerear el presupuesto inicial. No creas que son tonterías las monedas que escapan de tu bolsillo día tras días si no pones atención. Un pequeño agujero en una presa puede hacer que esta se venga abajo.

9.- Evita comer afuera.

No es que no lo hagas nunca. Y si lo sabes hacer bien, puedes convertir esta salida en una recompensa por alcanzar una meta. La comida de la calle entra en el campo de los gastos invisibles que te pueden desbalancear. Lo mejor es que comas en casa y si estás trabajando afuera, en tu negocio o para otros, lleva una vianda con tus alimentos. ¡Te sorprenderás lo que ahorras con esto!

10.- Calcula cuánto necesitarás para tu retiro.

El objetivo del trabajo de hoy es poder contar con un retiro en paz, así que este debe estar entre tus prioridades. ¿Cuánto consideras que necesitas para vivir de tus fondos? Por esto, aparte de contar con tu reserva de retiro, si has invertido en fuentes alternativas es mucho más factible que dispongas de fondos para pasar tus años dorados saboreando las mieles de un presupuesto de inversión bien constituido y una vida sin preocupaciones.

Conclusiones.

El manejo del dinero no requiere de ningún título o estudios superiores; es asunto de sentido común y creatividad. Desde la regla básica de “gastar menos de lo que se gana” hasta aprender sobre maneras de invertir, todas son acciones que cualquiera de nosotros puede hacer para obtener el mejor de los resultados.

La diferencia entre los que lo logran y los que no, está en el compromiso que tengan en cuanto a seguir sus propias reglas para hacer rendir su dinero. Una persona desorganizada difícilmente podrá tener mucho dinero, y si la suerte le coloca una gran cantidad en sus manos, acabará dilapidándolo.

Sigue estos consejos y mantente enfocado en los objetivos establecidos para ti mismo: tener ingresos estables, comprar una casa o lograr un retiro próspero. Con toda seguridad acabarás obteniendo más de lo que imaginabas.

Post Author: Marietta Méndez León

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