fbpx
Site Loader
Pide tu cita

Es curioso cómo, en las situaciones de mayores necesidades económicas, actuamos como si el dinero fuera un ente vivo, voluble, cruel, al que le gusta desaparecer para vernos sufrir más. Esto se debe a que una de las características más extendidas entre los humanos es la tendencia a culpar a algo o a alguien sobre nuestro problemas.

El flujo del dinero obedece a reglas sencillas. No quiero decir que con saberlas nos haremos rico, no es eso. Para hacerse rico hay que ir mucho más allá, en la implementación de metas, la búsqueda del apoyo de conocedores, adquisición de conocimientos y más. 

Pero antes, debemos aprender a manejar el dinero hoy, en nuestro día a día.

Dinero y programación mental.

Quien no pueda controlar sus movimientos financieros en situaciones modestas, no podrán hacerlo ante la riqueza. Ejemplo de esto lo tenemos en las personas que han ganado millones de dólares en un sorteo o por inesperadas herencias. La gran mayoría acaban por dilapidar el dinero recibido lo que los obliga a volver a empleos poco satisfactorios.

Y sin embargo una persona que fue rica por mérito propio y que luego cae en la desgracia de perder su fortuna, por lo general vuelven a surgir tantas veces como sea necesario. La diferencia entre uno y otro de los tipos de personas que hemos mencionado es una sola: programación mental.

El que no sabe cómo hacer dinero arrastrará esa mentalidad hasta volver a su estado natural de necesidades. Quien sabe cómo hacer dinero, retornará al tipo de vida que considera natural. No es asunto de un dinero cruel que nos huye: es que no nos enseñaron a interactuar con él.

El aprendizaje es la clave.

¿Es posible aprender a manejar el dinero? No sólo es posible: es obligatorio. Vivimos en una sociedad global donde la importancia del flujo de dinero se refleja en cualquier actividad que deseemos desarrollar: estudias, ocio, inversiones, etc. Por lo tanto, seguir fallando en este renglón nos llevará de manera ineludible a situaciones de frustración y estrés. A menos que prefieras ser un ermitaño y vivir alejado de la civilización.

En un estudio de 2019 realizado por la Sociedad Americana de Psicología (APA por sus siglas en inglés) dentro del marco del estudio anual “Stress in America”, se determinó que el 64% de los adultos en Estados Unidos ven al dinero como fuente de estrés, cifra que puede replicarse en casi todo el mundo. 

Por esto, aprender a saber cómo tener un control mínimo sobre el flujo del dinero no sólo ayuda a estabilizar una situación financiera, sino incluso a reducir la carga de estrés que esto representa. 

Lo que nos enseñan a pensar sobre el dinero.

En primer lugar debemos comprender que nuestra programación sobre el dinero es una de las peores directivas que nos fijan en la mente durante nuestros primeros años. Frases como “el dinero es sucio”, “los ricos no van al cielo”, “sólo se consigue dinero de forma ilegal”, “es mejor no tener nada que depender del dinero” y muchas más, nos preparan para pasar necesidades sin fin. Porque, como dijimos en el principio, el dinero no es una entidad, no tiene vida, no manipula ni controla. El dinero es una herramientas que ofrece muchos beneficios para quien lo sepa manejar. Y si nos programamos para despreciarla, para alejarnos de ella, para rechazarla, no nos debería sorprender que los resultados sean exactamente iguales a los que nos inculcaron en nuestros primeros años. 

La mente, la primera trampa.

Todo el día lo pasamos pensando. Aún cuando no nos demos cuenta. Esto de por sí es algo asombroso. Pero lo verdaderamente patético de esto es que de todo lo que pensamos, el 95% son malos pensamientos. ¿Cómo podemos encontrar soluciones con un 95% de pensamientos negativos al día? ¿Ahora ya entiendes porqué te cuesta que las cosas te salgan bien? No se trata de la inestable fortuna. Se trata de nuestros pensamientos saboteando cada acción que hagamos para llegar a lo que se llaman “profecías autocumplidas”. 

¿Has visto a esas personas que al fracasar exclaman a los cuatro vientos que ya sabía que eso sucedería? ¿Cómo no va a fracasar si es lo que esperaba que sucediera? Ellos insertan en su mente la idea del fracaso y se satisfacen en demostrar que “tenían razón”. Por eso se les llama profecías autocumplidas, porque las personas se encargan de que esto suceda sin importar las consecuencias. Lamentable, ¿verdad?

Un coach al rescate.

Los coaches son profesionales entrenados para brindar apoyo en el desarrollo personal o profesional de las personas. Repito: brindar apoyo. No vienen a solucionar un problema si el interesado no está dispuesto a solucionarlo. Esto es importante recalcar porque muchos creen que un coach es como un mago que les abre las puertas del éxito a las personas, cuando en realidad lo que vienen es a enseñarle cómo abrir esas puertas por ti mismo, qué medidas tomar, qué aptitudes debe aprender o cómo reprogramarse para triunfar. 

Es como si un experto proveyera a un escalador de todo el conocimientos, todas las herramientas, toda la tecnología para ascender una colina, pero el escalador prefiera quedarse a esperar a que la cima de la colina baje hasta él. Son muchos los que piensan así aunque esto nunca vaya a suceder.

En cambio, cuando el escalador en verdad quiere enfrentar el reto, absorbe cada gramo de enseñanza y descubre que si puede ascender hasta su meta inicial. Entonces descubrirá nuevas colinas las cuales, gracias a lo enseñado, conquistará una tras otra. 

Sólo cuando aprendemos a controlar el dinero diario, las finanzas sencillas, estaremos construyendo las bases para crear el futuro de prosperidad con el que tanto soñamos.

Conclusiones.

El manejo del dinero es una meta como cualquier otra. Requiere de disciplina y conocimiento. Quienes se apoyan en un coach para fortalecer su parte financiera, pronto descubrirán que el trabajo del coach es señalar sus aciertos y corregir sus fallas asumiendo aptitudes que, quizás, el interesado no sabía que eran necesarias para estabilizarse en la parte financiera. El coach no hará tu trabajo, pero te demostrará que si es posible alcanzar las metas, tanto, que lamentarás no haber consultado a uno de esos profesionales para aprender cómo ser dueño de tu futuro financiero en lugar de repetir las tóxicas programaciones que te han llevado a desperdiciar oportunidades y acumular deudas.

Si buscas romper los paradigmas en contra del dinero y aprender a verlo como una herramienta para tu beneficio en lugar de un enemigo a vencer, necesitas el apoyo de un coach. Él te ayudará a romper las cadenas de la pobreza que te limitan y que tú no puedes ver.

Post Author: Marietta Méndez León

2 Replies to “Coaching Financiero: el arte de saber manejar tu dinero.”

  1. Marietta, muy buen artículo.
    Me alegra y motiva saber que hay personas que pueden ayudar a cambiar el chip de nuestros pensamientos con respecto al dinero.
    Yo en lo personal siempre digo amo el dinero, pero me juzgan.
    Muchas gracias por compartir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *